sábado, 2 de abril de 2011

New York, New York - 1ª Parte



Cuando Frank Sinatra cantaba aquello de ''and if I can make it there, I'm gonna make it anywhere" no creía en lo acertado de sus palabras. Las dos caras de Nueva York son contrarias y extremas.


Estos primeros días en Nueva York han sido agotadores hasta la extenuación. Sé que muchos me habéis escrito para ver que tal me me las arreglaba por aquí y no os he podido contestar. Perdonadme, pero mi conexión a internet ha estado muy limitada hasta ahora. Espero responderos a todos con este post. 


Buscar piso aquí ha sido todo una odisea, pero resumiendo, los caseros (en inglés ''landlord''; muy apropiado) son unos desgraciados, desconfiados, tacaños, hijos de belcebú. Esa es la cara mala de Nueva York. La que representa el capitalísmo extremo y la deshumanización de la sociedad. ¿Quereis sentiros como una mierda unos cuantos días? Os presentaré a mi casero. Paso a relataros mi experiencia:


Llegué a Nueva York el pasado martes a la 1 del medio día. Por supuesto, sin dormir. En la frontera no tuve problemas. Es más, me lo esperaba muchísimo peor, pero fue de lo más normal. Lo primero que tenía que hacer nada más llegar era ir a la Universidad para que me firmaran los papeles de visados. Una vez allí le pregunté a la chica de recepción si conocía algún sitio donde ofrezcan habitaciones en la Universidad y me contesta: ''sí claro, a la vuelta de la esquina esta el International School; un sitio para los extranjeros que van a estar en Columbia más de 30 días'' Fantástico. A ver si va a salir todo a pedir de boca. Llego al International School:


Yo: Hola, quiero una habitación... estoy aquí en Columbia de doctorado .... bla bla bla.


Recepcionista: Vale, veo que acabas de llegar. Tienes que pagarme $45 para saber si tienes derecho a una habitación y dentro de una semana te diremos si puedes entrar en el proceso de selección.


Y: ¿Cómo? No sé si la he entendido bien, pero me hace pagarle $45 para saber si puedo entrar en un proceso de selección. Es decir, aunque pase al proceso de selección luego me puedo quedar sin habitación, y además todo eso dentro de una semana, ¿no?


R: Sí eso es. ¿Me podrías dejar ver tu Columbia ID?


Y: ¿Qué es eso?


R: El carnet universitario de Columbia.


Y: No lo tengo. Acabo de llegar.


R: Es obligatorio y son $30.


Y: ¿A qué me da derecho?


R: A solicitar habitaciones y coger libros de la biblioteca


Y: (pensamiento) Me la cargo y esparzo sus tripas por el campus.


Salgo de la oficina con $65 menos y la incertidumbre de qué pasará dentro de una semana. Cojo un taxi para dirigirme a casa de Bea. Para quien no lo sepa, Bea es una chica que estudió conmigo teleco en Zaragoza. Gracias a ella he tenido un sofá donde dormir. Se ha portado conmigo estupendamente, no sólo dándome un sitio donde quedarme los primeros días, sino también aconsejándome extremadamente bien. La casa de Bea es un loft situado a pocos pasos de Times Square, en pleno cogollo de Nueva York. El sofá era bastante cómodo, pero al ser una casa bastante grande, siempre te da vergüenza estar en mitad del salón durmiendo. Además, por muy cansado que estés, el jet-lag es despiadado y a las 5 de la mañana ya estaba despierto.


En casa de Bea hablo con su casera de la posibilidad de quedarme allí si tuvieran alguna habitación libre. La casera me ofrece la suya. Así directamente. $1500. Veo la habitación sin ventanas y situada a tomar por saco de la Universidad y declino la oferta amablemente. 


Continuaré con esta historia en la segunda parte. Ahora me voy a que mi casero me devuelva mi pasaporte y mi visa de trabajo a cambio de $600. Ya os contaré.



1 comentario:

  1. Animo tio!!!. despues de los primeros dias y varios desengaños, empezaras a saborear el olor agridulce de los New Yores

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